
Los fuegos encendidos
del paraíso
Para siempre perdido
Nos recuerdan que fuimos
Felices e inocentes
Aquellos días
Que nunca han de volver.
Susurra el viento
Entre los árboles
Una y otra vez
Que nunca han de volver.
Y tristes pasan
Las nubes grises
Como pasan los días
Amenazando lágrimas.
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